Las noches se han convertido en mi lugar-tiempo de encuentro. Son mi espejo en el que veo lo que no me gusta de mi invariablemente, y no recuerdo decirme a misma bien hecho Mara. Escribir esta última reflexión cuesta hasta leerla por mi parte. Me siento hacha, cuchillo de carnicero, sierra y cualquier elemento que sirva para decapitar lo que trata de emerger de mi. Sé que es un potencial enorme. Sé que es un concretar fuerte y terrible. Lo sé porque lo logro por sólo tocar suavemente el brazo de terceros.
Y yo? Y mis hijos? Porque ellos no son terceros. Ellos viven día a día conmigo. Ellos adquieren mis valores, mis procederes, mis ideas, mis humores, mis tendencias, mis tristezas, mis alegrías, mis actitudes. Son mi mayor espejo sin colores atenuantes. Son.Y soy SU ejemplo, su referente.
Dios que me cuesta verme en el espejo. Verme desde afuera hacia adentro. Desde el hoy hasta el ayer lejano. Y ni que hablar de mi ceguera hacia el futuro. Voy a cumplir 51 años y debo, necesito definir si seguiré en un "deber ser" heredado o si simplemente "seré". A medida que escribo fuerzas recorren mis pensamientos y mis sentires y hasta mi cuerpo. Me sé capaz de todo. Muy capaz. terriblemente capaz Simplemente porque lo he sido en las tinieblas en las que vivido. Y eso me dice que puedo hacer con los ojos abiertos.
Y yo? Y mis hijos? Porque ellos no son terceros. Ellos viven día a día conmigo. Ellos adquieren mis valores, mis procederes, mis ideas, mis humores, mis tendencias, mis tristezas, mis alegrías, mis actitudes. Son mi mayor espejo sin colores atenuantes. Son.Y soy SU ejemplo, su referente.
Dios que me cuesta verme en el espejo. Verme desde afuera hacia adentro. Desde el hoy hasta el ayer lejano. Y ni que hablar de mi ceguera hacia el futuro. Voy a cumplir 51 años y debo, necesito definir si seguiré en un "deber ser" heredado o si simplemente "seré". A medida que escribo fuerzas recorren mis pensamientos y mis sentires y hasta mi cuerpo. Me sé capaz de todo. Muy capaz. terriblemente capaz Simplemente porque lo he sido en las tinieblas en las que vivido. Y eso me dice que puedo hacer con los ojos abiertos.
Creo que me daré esta semana para llenar la caja que me traje del supermercado para llenarla de las pesas, las cadenas que he venido acarreando. Creo que estoy dispuesta a verlas y escribirlas sin temor. Y luego, sin temblar las tiraré y Covella sabrá donde las dejará en su basural. Igualmente no renegaré de mi errores y desaciertos. De ellos he aprendido y madurado. Sólo botaré lo que me llevó a cometerlos. Basta de meter la pata en igual agujero. Ya no me queda tiempo.
Tiempo.
Bueno soy Mara Beatriz Ibarra. 50 años que no se aparentan. Gordita pero atractiva. Inteligente, pragmática con baja autoestima; con fuerza para levantar camiones y morder mucho vidrio. Muy dulce, pero tempestiva por no permitirme disentir cuando debiera. Ascendencia Toscana, Vasca e Irlandesa. Me gusta ese trío. Me hace sentir fuerte. Cosmopolita sin haberme ido de Argentina. Genéticamente fuerte.
Bueno Mara, empezaste a escribir... Quizás escribas sobre tu vida. ¿Por qué no? Dicen que el mejor libro es la vida mas sencilla mejor relatada. Veremos si tengo los recursos.
Hasta mañana
Mara 29-10 0.10
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.